Me he sorprendido mucho el día de hoy, luego de dormir casi narcolépticamente durante gran parte de la tarde (y de la mañana de paso), luego de enterarme que una vez más he sido el malo de una película en la cual yo no sabía que participaba, y de dejar puercamente plantada a
una persona que quiero muchísimo -Inserte disculpa pública y azotes aquí- me he dado cuenta de que encontrar en internet la definición de
afecto es casi imposible.
Finalmente logré encontrar un artículo en
en.wikipedia (en Anglais) sobre affection, y aunque no dio los resultados que esperaba (el pequeño Larrouse ilustrado de 700 páginas tampoco lo logró) me reveló algo muy importante acerca de el afecto en la sicología:
El sicólogo estadounidense Henry Murray (1893-1988) clasificó cinco necesidades afectivas de las personas:
- Afiliación: Pasar tiempo con otras personas.
- Cuidado: Hacerse cargo de otra persona.
- Juego: Divertirse con otros seres del universo.
- Rechazo: Rechazar a otras personas.
- Socorro: Ser ayudado o protegido por otros.
Ahora, todo esto para mi fue como encontrar el santo grial, aunque quizá en algún recóndito lugar de mi cerebro, toda esta información se hallaba desordenada y catastróficamente mal puesta, de pronto todo tomó forma de tal manera que mi inconciencia comienza a divagar, y en su divagación, me enfrenta.
¿Cómo sacias tu necesidad de afiliación?
Es cierto que tengo una gran incapacidad de estar solo, así como tengo una gran capacidad de desaparecer en medio de una multitud -no necesariamente ésta una imagen concreta, sino una abstracción a ciertas situaciones que
algunos seres del universo recalcan puteando de vez en cuando-, capacidad que no afirmo como una de mis grandes virtudes, al contrario, lo hallo como uno de mis grandes males, pero, ¿No necesito acaso un afecto conmigo mismo, o un afecto para mí quizá? Un afecto que me deslinde de la necesidad de otros, un afecto que no me hiera cuando esa otra imagen parte llevándose un trozo sangrante de mi corazón.
¿Cómo hacerte cargo de otros respetando el título que te pertenece?
Es cierto, me preocupa la gente a mi alrededor. Mi sentido filantrópico existe, y existe aún más cuando a esa gente la quiero con todo mi corazón, pero ¿Cómo no ser malentendido, cuando mi preocupación la expreso radicalmente y cómo demostrarla cuando es más prudente guardársela?

...No es justo que mires así a tu alrededor...
Creo que la siguiente es una necesidad que no me ha complicado en nada. Jugar, jugar es mi vida, y en mi vida me han jugado. ¡Así que por aquí quedamos tablas!
Ahora llego al punto que más me impresionó de la lectura inicial. El ser humano necesita
RECHAZAR para estar pleno. Fue en esos momentos en los que me di cuenta de que aquellas situaciones que me azotaban cada día y cada noche, aquellos recuerdos de momentos en los que sentí que fui el origen de todo mal posible, aquellos recuerdos que me sugieren un futuro desgraciado en honor a las desgracias que he causado:
¡NO SON REALES! Ja ja ja, así uno va siendo guiado hacia sus propias luces, y en esta ocasión, arribé a un faro que iluminó y destrozó a todos los cucos que me rondaban. (Si estuviésemos jugando rol, eso ameritaba un nivel extra)
Y necesitar ser socorrido, aún cuando el peligro es mínimo, pero saber que están allí, que hay alguien a quien le importa el saber que esa pequeña araña no te molestará más, y aquí es cuando me pongo sentimental, pensando en cada uno de esos dementes seres del universo que tienen un rinconcito en mi shunsho shungo, a aquellos a quienes les cuento la misma historia tres y cuatro veces y no les importa, aquellos a quienes les jodo borracho y me aguantan, aquellos a quienes les hago escuchar canciones que me son importantes, aquellos que me van a ver cuando algo importante pasa en mi vida, aquellos, sólo aquellos...
En fin, nunca me quedó muy claro qué mismo es el afecto, o si lo necesito o no, o qué pasa cuando uno lo siente, (puntos iniciales a tratar en este post) pero sólo sé que me libré de un par de fantasmas por ahí... Y que mis conocimientos en sicología han avanzado un ápice.
Una vez más, se los quiere!